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«Chile es el paraíso de la Astronomía»

El astrofísico Matthias Schreiber, llegó hace 15 años a Chile, fue investigador del Instituto de Física y Astronomía de la Universidad de Valparaíso y, actualmente, es profesor titular de la Universidad Técnica Federico Santa María y director alterno del Núcleo Milenio de Formación Planetaria (NPF). Confiesa que su decisión de radicarse en Chile la definieron las “condiciones ideales” de los cielos de Chile, además de la tecnología de última generación con la que cuenta el país.

No hay otro país con condiciones similares. Es el paraíso de la Astronomía. El desierto de Atacama cumple con dos aspectos que son fundamentales para la observación: no hay nubes y hay poca atmósfera entre el telescopio y las estrellas. Estas son las condiciones ideales para su observación y la de las galaxias”, comentó el doctor en astrofísica.

Acceso privilegiado

Como profesor, señala que la gran ventaja de estudiar Astronomía y Astrofísica en Chile es que el país cuenta con más de la mitad de los mejores telescopios del mundo y un acceso privilegiado para hacer uso de ellos. “Chile tiene el 10% del derecho de uso y esto es una ventaja gigante teniendo en cuenta que el resto del mundo tiene que compartir el otro 90%. Eso implica que los alumnos de pre y postgrado van a estudiar con los mejores telescopios del mundo. Cuando estuve en Alemania esto no era posible. Es un acceso privilegiado y fascinante porque además se encuentran en medio del desierto, a unos 5 mil metros de altura”, enfatizó.

Tanto la tecnología como la geografía y pureza de los cielos en Chile hacen que la Astrofísica cuente con una producción científica que se encuentra entre las mejores del mundo, no sólo por su calidad sino por el número de investigaciones. “Muchos investigadores -apuntó Schreiber- vienen a Chile justamente por eso. En la Universidad Técnica Federico Santa María contrataron recientemente dos profesores extranjeros, europeos, atraídos por las condiciones y el acceso privilegiado a la tecnología”.

Campo laboral

En relación con el campo laboral, Schreiber remarcó que la mayoría de los alumnos de doctorado que han sido alumnos suyos, se desempeñan con un cargo permanente en la investigación. “Si estudias en Chile, el nivel es tan bueno que es fácilmente posible competir con estudiantes formados en los Estados Unidos o Europa. El campo laboral está creciendo. En los próximos 20 años van a llegar más telescopios a Chile, por lo tanto, va a seguir creciendo”, concluyó.

Si bien la decisión de radicarse en Chile -contó- no le resultó fácil, “fue la mejor decisión” que tomó. “La Astronomía ha crecido inmensamente en los últimos 20 años y haber sido parte de eso es verdaderamente fantástico. Además, he aprendido mucho de la cultura latinoamericana”, confesó este estudioso de las enanas blancas y uno de los autores de una investigación publicada en la reconocida revista Nature a fines de 2019, sobre el primer registro de un planeta gigante orbitando una enana blanca.

Dónde estudiar

Chile cuenta con un listado de universidades donde estudiar la carrera de Astronomía, carreras vinculadas o realizar un postgrado en la materia. En Learn Chile, red de instituciones de educación superior apoyados por el Estado de Chile a través de ProChile, puedes conocer la oferta académica de las siguientes instituciones:  Universidad de La Serena, Universidad de Valparaíso, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación y la Universidad Técnica Federico Santa María.

Una nueva estrategia de innovación para Chile y su posicionamiento internacional

Dos son los desafíos que tiene que asumir una nueva estrategia de innovación y transferencia tecnológica para el Chile actual: 1) avanzar hacia un modelo multidisciplinario y multidimensional, en que el uso de los recursos esté alineado con objetivos e impactos positivos en lo económico, social y ambiental; 2) implementar un modelo de innovación conectiva que promueve la asociatividad y colaboración de todos los actores (universidades, empresas, sociedad civil, Estado) y que permita, al mismo tiempo, la proyección internacional  de los resultados de investigación, de modo tal que contribuyan a promover a Chile como un país innovativo.

Para avanzar en esta innovación adaptada a los nuevos tiempos, tenemos que seguir insistiendo en disminuir la brecha entre industria y universidades. Así como generar un lenguaje, una visión y confianzas compartidas para que la enorme cantidad de proyectos de investigación que se realizan año a año en Chile, llegue donde debe ser: a los usuarios y al mercado, agregando valor real en productos, procedimientos, servicios, no solo del sector empresarial sino que también de la sociedad civil.

Para ello se requiere, en primer término, avanzar en una convergencia de intereses entre el sector productivo y la academia, con el objeto de construir un círculo virtuoso y de sinergia entre los actores, que conduciría a procesos de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) coparticipados y alineados en todas sus etapas, desde la formulación de proyecto hasta la innovación útil.

En otras palabras, hay que terminar con la división rígida y tajante que impera actualmente: la investigación y desarrollo corresponde a la universidad, mientras que la innovación y puesta en el mercado, a la empresa; cada uno invierte y resguarda única y exclusivamente su etapa. Por esta razón, nos enfrentamos hoy a falencias, como el desarrollo de conocimiento “inútil”, “innecesario”, “superado” o “duplicado”; una crónica falta de inversión y de interés por parte de las empresas en los proyectos de investigación e innovación; un Estado que asume una carga sobredimensionada en financiar la I+D en universidades; una institucionalidad pública que se desgasta en programas de fomento de la innovación.

Entonces, ¿cómo logramos esta mayor conexión entre el mundo universitario y el empresarial? Simplemente, estableciendo reglas e incentivos adecuados que, por un lado, permiten tomar conciencia de que el destinatario de la productividad científica, no son los integrantes de la comunidad académica nacional o internacional, sino que la sociedad como un todo, sea regional, nacional o la humanidad.

Por otro lado, se requiere promover la colaboración genuina entre ambos sectores, desde la misma formulación de un proyecto de investigación e innovación hasta la comercialización masiva de los resultados del mismo. Solo este espíritu de colaboración permitirá enriquecer la investigación desde el inicio del proceso, con un enfoque en el uso práctico y el potencial comercial, además de generar una mirada interdisciplinaria del desafío tecnológico.

En todo este proceso de cambio, al Estado le corresponde cumplir el rol de facilitador y organizador de un ecosistema de cooperación y confianza, para lo cual ha habido señales alentadoras en los últimos años, a través de actores que crean la sinergia necesaria para pavimentar este camino.

Este avance debe ir de la mano con un cambio de la cultura de desarrollo en el país. Sin lugar a duda, una apuesta relevante es fortalecer la labor de los Hubs tecnológicos que han visibilizado el conocimiento tecnológico creado en las casas de estudio y permitido formar una conciencia de la relevancia para posicionar, ojalá de manera definitiva, la innovación y el emprendimiento chileno en el mundo. Soy un convencido de que los Hubs son el camino, no solo para generar la confianza necesaria entre el mundo universitario académico y el mundo productivo económico, sino para ser parte del esfuerzo de internacionalización de las universidades chilenas.

El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de Learn Chile.

Gobernanza de establecimientos universitarios en tiempos de crisis

Previo a la pandemia, el país vivió una crisis social que se inició el 18 de octubre de 2019, que se extendió por varios meses y que solo se vio interrumpida por la llegada del Coronavirus. Desde ese período, el sector educación superior se ha visto afectado por la interrupción y ausencia de normalidad de las actividades docentes. Esto obligó a universidades e institutos a tener que adaptar y emplear plataformas tecnológicas para darle continuidad a la función pedagógica.

Esta crisis sanitaria nos sorprendió en pleno inicio del primer semestre de clases. En la generalidad de los establecimientos, el ingreso de alumnos de primer año fue con fecha 16 de marzo y la gran masa de estudiantes antiguos debía hacerlo el día 30 del mismo mes. Y fue justamente entre el 16 y 20 de marzo que las entidades cerraron sus puertas y se vieron obligadas a impulsar la actividad académica de manera virtual.

Para contextualizar, en Chile, el 80% de los ciudadanos toma vacaciones en febrero de cada año. Entonces, el retorno del personal académico y administrativo se produjo el 02 de marzo. Con la pandemia en ciernes, la educación superior activó el “Plan anti-pandemia”. En el caso de varias universidades, éste existe desde el año 2010, cuando surgió el brote mundial de influenza H1N1, por lo que ello dio origen a que se constituyeran los respectivos comités de crisis para revisar los protocolos y ponerlos en ejecución.

Esta histórica alarma sanitaria obligó a las universidades a cambiar su metodología en la educación. Actualmente, la práctica pedagógica está en pleno desarrollo, a través de clases online, utilizando plataformas virtuales como Moodle o Zoom, entre otras. Esto implicó que un número importante de académicos de la educación terciaria, migrara a una nueva forma de realizar la docencia y con una gran batería de herramientas.

Por su parte, para las actividades de investigación, las universidades hacen su mayor esfuerzo en continuar desarrollando la forma en que cada especialista, de manera autónoma, siga liderando sus proyectos. En lo que concierne a los trabajos en laboratorios, los investigadores han debido rotar su ingreso a las instalaciones para que puedan seguir avanzando en sus experimentos, respetando los protocolos sanitarios que se han instaurados por las instituciones.

Durante esta crisis, la investigación juega un rol fundamental para el país, por lo que se ha hecho necesario crear nuevas fuentes de difusión para el financiamiento de proyectos entre la comunidad académica universitaria.

En cuanto al apoyo a los estudiantes, diversas instituciones han puesto a su disposición unidades de conectividad móvil para mejores enlaces que soporten el proceso enseñanza – aprendizaje online, además de equipos computacionales y tablets, entre otros.

Es de particular importancia sumar las actividades de extensión. Durante la pandemia, las plataformas digitales han jugado un rol fundamental para la difusión masiva de las diversas acciones que las instituciones han puesto a disposición de la comunidad, destacando la lectura, el deporte en casa, el bienestar y el medio ambiente.

Para una eficiente y eficaz gobernanza frente a esta crisis -que exige abordar la integralidad de aspectos académicos, administrativos y financieros-, ha sido de gran utilidad el uso de la diversidad de herramientas de comunicación online existentes. Estas plataformas son de rápido acceso, permiten una interacción horizontal entre los participantes, una comunicación sincrónica, compartir documentos y analizarlos en conjunto de una forma aún más expedita que cuando se realizaba en la modalidad presencial.

Un direccionamiento más cercano de la universidad en tiempo de crisis, así como un involucramiento más directo del rector en la cobertura de temas operativos y la participación activa en determinados equipos para abordar situaciones contingentes, constituyen una muy buena práctica, la que impactará positivamente en la gestión institucional.

Para una gobernanza efectiva y eficiente, los rectores, además, deben desplegar funciones hacia afuera de sus instituciones y en su representación; involucrándose, participando y constituyendo equipos de trabajo, acortando las distancias en la estructura organizacional. De esta manera, surge la oportunidad para que colaboradores de nivel operativo puedan interactuar y demostrar sus capacidades para hacer frente de mejor manera a esta crisis.

Hemos tenido que aprender a revisar y tener actualizados los planes de seguridad (a nivel institucional y de los países), dado que los riesgos globales serán más frecuentes de lo que lo han sido en la historia de la humanidad. En particular, en el caso de Chile, hemos vivido entre ocho a diez crisis sanitarias, breves y prolongadas, en los últimos 150 años. En materia de gestión de riesgos, los protocolos de seguridad van a perdurar por mucho tiempo y eso dice relación con aspectos sanitarios y de distanciamientos entre las personas.

Por último, el aprendizaje que nos dejará la llegada de esta pandemia es que debemos ocuparnos de los aspectos emocionales y afectivos de nuestra comunidad, a través de acciones que nos ayuden a identificar los factores de riesgo, implicando una detección oportuna de los cambios emocionales y la habilitación de un verdadero ecosistema de bienestar y felicidad.

El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de Learn Chile.

COVID-19: Sistema universitario responde eficientemente al desafío

“Somos el país de Latinoamérica que más exámenes hace por millón de habitantes, con cerca de 50 mil”, comentó emocionado el ministro de Salud de Chile (Minsal) Enrique París, en junio, evidenciando la capacidad de respuesta de las diversas instituciones a un problema de magnitud mundial, instancia en que las universidades han sido fundamentales, jugando un rol activo para responder eficientemente a esta crisis.

De los 100 centros habilitados para la detección de COVID-19, 40 están ubicados en hospitales públicos, 32 en laboratorios privados y 28 en universidades, con una capacidad máxima de procesar 23 mil exámenes diarios. El aporte de las instituciones educacionales es indudable, acción que da cuenta de un ecosistema de investigación existente previo a la pandemia, con las capacidades necesarias. En Chile hay investigación de calidad y nivel internacional.

Los laboratorios universitarios fueron revisados por la autoridad sanitaria y certificado por organismo técnicos antes de recibir las primeras muestras. Las universidades chilenas han puesto al servicio del país su infraestructura, equipamiento e investigadores, estimulando así la colaboración entre entidades gubernamentales, públicas y privadas para dar solución a los principales dilemas que nos aquejan.

Junto con aportar con el procesamiento de PCR, las universidades se han volcado durante este tiempo a desarrollar una serie de innovaciones y proyectos de investigación en distintas áreas, desarrollando desde elementos de protección personal hasta ventiladores mecánicos y tratamientos experimentales contra el Coronavirus.

Nuestros investigadores postergaron, por el momento, el trabajo de investigación científica porque entienden que nuestra responsabilidad como universidades y, en especial como Universidad Autónoma de Chile, es contribuir a superar esta pandemia desde nuestro ámbito de acción. Creo que este tiempo permitió visibilizar lo mejor de nuestra institución con profesionales íntegros y comprometidos socialmente, sirviendo al país desde cada una de sus disciplinas.

Además, fuimos capaces de crear una red, que se adaptó rápidamente y que aportó territorialmente a la crisis sanitaria cuando el sistema público necesitó de refuerzos. “Son un grupo de laboratorios de emergencia, por así decirlo” señaló en su momento Carolina Torrealba, subsecretaria de Ciencias. Fundamental en esta acción conjunta ha sido la coordinación de la Subsecretaría, que a través del despliegue territorial con las diversas subsecretarías regionales ha coordinado a los equipos, aumentando la capacidad de diagnóstico en todo el territorio nacional.

Mientras no exista una vacuna que evite el avance y propagación del Coronavirus, el testeo oportuno y temprano es la principal herramienta de combate y contención para enfrentar la amenaza, y serán nuestras universidades las llamadas a estar ahí, en primera línea, mientras el país lo necesite.

El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de Learn Chile.

Postgrados con alta representación internacional y con paridad de género

La Universidad Austral de Chile dispone de una amplia y variada oferta de programas de Doctorado y Magíster, que han consolidado a nuestra casa de estudios superiores como una alternativa de excelencia para estudiantes nacionales y extranjeros que quieran venir a cursar estudios a la Patagonia.

Contamos con 11 programas de Doctorado acreditados, que van desde el área Acuícola hasta las Comunicaciones, y 30 programas de Magíster, -de los cuales el 78 % está acreditado-  impartidos por cada una de las facultades de nuestra institución, todos con un alto prestigio nacional como internacional, condición que ha permitido que cada año el interés de alumnos extranjeros crezca. Sus altos estándares en materia de infraestructura, docencia, nivel de investigación y capacidades humanas, resaltan en la oferta académica.

Así, se ha podido comprobar que, en diversas áreas del quehacer científico, se han matriculado alumnos provenientes de países de nuestro continente, tales como Venezuela, Colombia o Ecuador y de otros tan alejados como Nigeria, Angola o Nueva Zelanda, lo que constituye un orgullo para nuestra casa de Estudios Superiores. Incluso en los Doctorados en Acuicultura o el de Ciencias Mención Ecología y Evolución, es posible apreciar que sus matrículas alcanzan el 50 % de estudiantes extranjeros.

Otras áreas que son de alto interés internacional corresponden a los Doctorados en Ciencias Agrarias y en Ciencias Veterinarias. Ambos programas cuentan con un vasto prestigio internacional, y son desarrollados bajo una modalidad multidisciplinaria, en la que participan académicos de la Universidad Austral de Chile pertenecientes a las Facultades de Ciencias Agrarias, de Ciencias y de Ciencias Veterinarias, así como destacados docentes e investigadores de otras Universidades e Institutos de Investigación nacionales y extranjeros. El gran interés de los postulantes a nivel internacional da cuenta de la formación de excelencia que entrega nuestra institución en cada uno de estos sectores.

Además, nuestra corporación cuenta con una nutrida oferta de becas que son otorgadas por la Dirección de Postgrado o por cada una de las Escuelas de Graduados. A ellas se suman las de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), la AGCID u otras a las que pueden acceder los estudiantes desde sus propios países.

Es interesante mencionar que de todos los estudiantes que cursan los programas de doctorado, el 50 %, corresponde a mujeres, situación que es muy alentadora porque da cuenta del interés que tenemos las mujeres en áreas de investigación conducentes al Doctorado en Ciencias Médicas,  al Postgrado en Ciencias (mención Biología Celular y Molecular) y al Doctorado en Microbiología, programas en que la cantidad de mujeres supera a los hombres.

En ese sentido, nuestra misión como  Universidad es promover los programas de Postgrado en todas su áreas, sin disparidad de género, pues tenemos la convicción que desde hace un tiempo, las mujeres estamos abarcando áreas tan diversas y en muchas ocasiones masculinizadas, abriendo puertas a generaciones que tendrán mayores oportunidades al momento de elegir su formación académica y de investigación.

El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de Learn Chile.

Nace INILAT, para consolidar la cooperación en la educación internacional de América Latina

El esfuerzo por fortalecer la colaboración entre las instituciones de educación superior de América Latina ha sido permanente. Los desafíos que actualmente impone la crisis sanitaria global han motivado a la acción y la cooperación entre distintos países de la región. De este llamado surge INILAT (Iniciativa Latinoamericana para la Internacionalización de la Educación Superior), que el 13 de agosto se presentó en el marco de la Conferencia Latinoamericana y del Caribe para la Internacionalización de la Educación Superior (LACHEC), organizada por RCI, una de sus redes miembro.

INILAT fue recientemente creada por las asociaciones para la internacionalización de Educación Superior de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú y, en total, reúne a 600 instituciones de educación terciaria de América Latina.

Cooper@cción fue la consigna bajo la cual las siguientes redes para la internacionalización de la educación superior convocaron en mayo al I Encuentro: Learn Chile, RCI (Red Colombiana para la Internacionalización de la Educación Superior), AMPEI (Asociación Mexicana para la Educación Internacional), FAUBAI (Asociación Brasilera de Educación Internacional), FIESA-REDCIUN-CIN (Feria Internacional de Educación Superior Argentina-Red de Responsables de Cooperación Internacional de las Universidades Nacionales de Argentina) y REDIPERÚ (Red Peruana de Internacionalización de la Educación Superior Universitaria).

Potenciar la región

Latinoamérica posee grandes riquezas culturales, geográficas y naturales, con un desarrollo investigativo que ha destacado a nivel mundial. La academia de la región sin duda tiene mucho que ofrecer al mundo. De allí que esta iniciativa busca potenciar de forma permanente la internacionalización de la educación superior de los países que la componen y está abierta a la articulación y sinergias con otras iniciativas y redes con objetivos similares en América Latina.

El desarrollo de esta iniciativa permanente de cooperación tiene como objetivo estrechar vínculos entre las casas de estudio de la región. La convergencia de intereses y propósitos entre las redes de internacionalización de los países fundadores de INILAT, se suma a una rica tradición de intercambios académicos y científicos, que busca intensificarse y nutrirse en tiempos en que la colaboración es un elemento central del trabajo universitario.

Buscando pasar de la reflexión a propuestas concretas de acción, cada uno de los seis países miembros de INILAT se encuentra liderando un proyecto de trabajo:

  1. Brasil: implementación del aprendizaje colaborativo internacional en línea para la región (COIL).
  2. Chile: creación de un programa de intercambio regional en modalidad virtual.
  3. Perú: generación de iniciativas para la internacionalización de la investigación a través del acercamiento de los investigadores de la región.
  4. Argentina: búsqueda de fuentes de financiamiento y generación de alianzas internacionales que fortalezcan las redes latinoamericanas.
  5. Colombia: construcción de una agenda común y encuentros para la gestión, el intercambio de buenas prácticas y posicionamiento de LATAM en el sector de educación internacional.
  6. México: identificación de políticas públicas para la internacionalización de los sistemas de educación superior en América Latina.

INILAT continuará con sus seminarios online abiertos a la comunidad internacional, sobre la importancia de la internacionalización y la colaboración de la región en el contexto actual, fomentando políticas de internacionalización que beneficien a la mayor cantidad de estudiantes y académicos. Hasta el momento se han realizado tres encuentros virtuales de este tipo con la participación de rectores de los seis países y con una excelente audiencia.

Estas instancias implican espacios para compartir buenas prácticas y experiencias globales de la comunidad educativa. Ante los desafíos que impone la situación de emergencia global, fortalecer la cooperación internacional es más importante que nunca. INILAT apunta en esa dirección, buscando contribuir al posicionamiento de América Latina como un espacio de calidad de la educación superior.

Redes de AL reflexionan sobre el financiamiento de la internacionalización de la educación superior

La iniciativa latinoamericana para la internacionalización de la educación superior promovida por las redes de internacionalización de Chile (Learn Chile), Colombia (RCI y ASCUN), Brasil (FAUBAI), Argentina (CIUN y Fiesa 2021), México (AMPEI) y Perú (REDIPERÚ), se gestó en mayo de este año y, este 21 de julio, realizó un exitoso III Encuentro, para tratar el tema “Investigación y financiamiento de iniciativas de cooperación”. Una meta que lidera Argentina que, en esta oportunidad, junto a Perú, fueron los países anfitriones de este encuentro.

La comunidad universitaria latinoamericana ha mostrado cada vez mayor interés en unirse para gestar acciones comunes que impulsen la internacionalización de la educación superior en la región. Este último encuentro, superó las 900 inscripciones y las 1.600 visualizaciones de la transmisión que se realizó a través YouTube, desde donde se puede revivir el encuentro y conocer los avances en las líneas de trabajo que se ha propuesto cada país.

Como ya es característico de estos encuentros, las voces de las instituciones están presentes a través de las disertaciones de los rectores que representan a cada país anfitrión. En este caso, de Argentina y Perú, desde donde también se ofrecieron muestras culturales audiovisuales.

Financiamiento de la educación superior

El rector de la Universidad Nacional de Mar del Plata (Argentina), Alfredo Lazzeretti, festejó esta iniciativa latinoamericana e invitó a las universidades de la región a sumarse. En su introducción consideró importante enmarcar a la educación superior desde una mirada puesta en el desarrollo humano sostenible, con un compromiso fuerte con la igualdad y la justicia social.

Desde allí, postuló que deben ser los Estados quienes asuman la responsabilidad de su financiamiento. En el caso de la internacionalización, este financiamiento podría provenir de las agencias internacionales que reciben aportes de los estados latinoamericanos. Citando como ejemplo los apoyos brindados en su momento por la Unesco y el BID, apuntó a abrir el diálogo con el Banco de Desarrollo Latinoamericano.

En este sentido, Lazzeretti consideró importante preguntarse sobre el tipo de internacionalización que se está promoviendo en la región. Planteó que es fundamental tener una mirada “holística” de los procesos de internacionalización, de manera que definan el espacio que van a ocupar en las casas de estudio, integrándose a las actividades de investigación y extensión que se lleven a cabo con otras universidades del mundo. Propuso promover la integración regional y los intercambios estudiantiles y académicos, rompiendo las barreras lingüísticas y mirando hacia continentes como África, en el que ve “un gran potencial”.

Internacionalización e investigación

El rector de la Universidad ESAN (Perú), Jorge Talavera, señaló que es un gran reto para las instituciones, designar parte de sus ingresos a fomentar la investigación. E incluyó, entre las fuentes de financiamiento, al sector empresarial y estatal, desde donde se debería fortalecer la investigación a través de fondos nacionales e internacionales, incentivos tributarios, entre otras medidas.

Talavera dio relevancia a la internacionalización de la investigación universitaria como factor que influye en la cadena de valor de las instituciones, vinculándola de manera directa con el desarrollo social. También puso en valor el trabajo concreto de las redes que fomentan la investigación y cómo se comparte el conocimiento que se genera a través de las distintas instituciones.

En este sentido, llamó a “aprender y cooperar”. Es decir, a compartir experiencias y buenas prácticas, acercarse a otras instituciones y aprender de las soluciones y estrategias que generan en su interior.

La agenda de trabajo de esta iniciativa de redes de internacionalización continuará en LACHEC durante agosto, en línea con la generación de una agenda común y de encuentros para la gestión, el intercambio, la transferencia de buenas prácticas y el posicionamiento de LATAM en el sector de la educación internacional.

Síguenos para recibir novedades de los próximos encuentros.

III Encuentro de Redes de Internacionalización de América Latina

Redes latinoamericanas avanzan en proyectar la internacionalización de su educación superior

Más de 500 participantes de 15 países fueron parte del II Encuentro de Redes para la Internacionalización en América Latina: una oportunidad para la cooper@cción, este 24 de junio. Tras un exitoso primer encuentro de redes realizado en mayo de este año, Chile, Colombia, México, Brasil, Argentina y Perú, siguen avanzando rápidamente en la meta de lograr fortalecer la colaboración entre las instituciones de educación superior de América Latina.

Los desafíos que actualmente impone la crisis sanitaria internacional han motivado a la acción y la cooperación entre distintos países de la región. De allí surge esta iniciativa permanente y abierta de redes y asociaciones para la internacionalización, que ha logrado congregar a 700 instituciones de educación superior de los seis países mencionados, unidas para potenciar la academia latinoamericana en el mundo, compartir buenas prácticas de internacionalización y replantear el rumbo de la movilidad estudiantil en el contexto actual.

Esta iniciativa surgió de las redes Learn Chile, Red Colombiana para la Internacionalización de la Educación Superior (RCI), Asociación Mexicana para la Educación Internacional (AMPEI), Asociación Brasilera de Educación Internacional (FAUBAI), Consejo Interuniversitario Nacional de Argentina (CIN), y la Red Peruana de Internacionalización de la Educación Superior Universitaria (REDIPERU). Cada país se encuentra a cargo de un área específica de trabajo.

Pandemia y educación superior

México y Brasil fueron los anfitriones de este II Encuentro, desde donde no sólo expusieron la realidad de la educación superior de estos países a través de sus autoridades académicas, sino también sus riquezas culturales. En Brasil se celebraba a San Juan, una festividad que es aún más trascendente que el mismo carnaval, por lo que la compañía Tangara, interpretó un colorido forró. Mientas que el ballet de la Universidad Autónoma de Chihuahua regaló parte de su cultura prehispánica a través de una danza tradicional del noroeste de este país, el Paquimé.

El Dr. João Carlos Salles, rector de la Universidad Federal de Bahía y presidente de la Asociación Brasileña de Dirigentes de Instituciones Federales de Educación Superior (ANDIFES), consideró que la fuerza de las universidades está en que, a pesar de las diferencias culturales, encuentran pautas comunes y elementos de diálogo permanentes. Y ve como esenciales en este proceso, la comunicación, el intercambio y la internacionalización. Esta última -apuntó- es la que definitivamente alimenta la riqueza y posibilita la fuerza de nuestras instituciones.

Por su parte, el rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, presidente de la Región Noroeste de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior y presidente del Consorcio de Universidades Mexicanas (CUMEX), Dr. Juan Guerra Liera, sostuvo que esta pandemia ha cambiado la visión, el objetivo, la situación estructural y financiera de las instituciones de educación superior. Destacó que, si bien rápidamente se activó un proceso de reeducación y reaprendizaje, con una respuesta muy favorable, es necesario el apoyo de los gobiernos.

El plan de los 6 países

FAUBAI (Brasil), con el apoyo de la Red Latinoamericana de COIL, está a cargo de la implementación del aprendizaje colaborativo internacional en línea para la región (COIL) en la región, que beneficiará a redes, universidades, estudiantes y académicos e implicará la realización de webinarios, cursos y talleres en línea.

En el caso de Chile, el Comité Directivo de Learn Chile, se encuentra a cargo de desarrollar un programa de Intercambio Regional en modalidad virtual, que beneficiará a toda la comunidad académica miembro de las redes de internacionalización de esta iniciativa.

Perú, por su parte, está a cargo de promover la internacionalización de la investigación en América Latina, a través del Comité de Trabajo de REDIPERU. Entre las acciones planteadas está promover la dimensión internacional en las políticas públicas y cultivar semilleros de investigación.

Por su parte, AMPEI (México), estará a cargo de identificar las políticas públicas que favorecen la internacionalización de los sistemas de educación superior. Como resultado, se elaborará un informe comparativo sobre políticas y programas que favorecen la internacionalización en las seis principales economías de AL (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú).

Colombia, a través de RCI y ASCUN, trabajarán para lograr una agenda común y encuentros de redes para la gestión, el intercambio/transferencia de buenas prácticas y el posicionamiento de América Latina en el sector de la educación internacional.

Finalmente, Argentina (FIESA-CIN) tiene la misión de obtener fuentes de financiamiento que fortalezcan las redes latinoamericanas.

Revive el II Encuentro AQUÍ.

Universidades combaten la pandemia con innovación y sentido de solidaridad

Chile se ha caracterizado por afrontar con una actitud resiliente crisis y catástrofes naturales, sobre todo, anteponiendo la solidaridad para resolución de problemas. Así es como, en el caso de la pandemia, las instituciones de educación superior han puesto a disposición su conocimiento y servicios para generar soluciones de prevención, investigación científica y servicios de laboratorio que permitan paliar los efectos del COVID-19 en la sociedad chilena.

De norte a sur del país, se han elevado propuestas que ya están ejecutándose; desde mascarillas y escudos faciales hasta la puesta a disposición de sus laboratorios y desarrollo científico para encontrar la cura o medicamentos paliativos del COVID-19. Asimismo, la comunidad universitaria (tanto de estudiantes como de egresados) ha sido convocada y está apoyando desde sus hogares en actividades legales, psicológicas, educacionales, preventivas y de desarrollo de ideas.

Esta es la colaboración que están prestando algunas de las IES pertenecientes a Learn Chile:

Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

Desde la segunda quincena de marzo, académicos de la carrera de Diseño de la PUCV, en conjunto con Roland Finster, ingeniero experto en plásticos del FabLab Olmué, inició un proyecto de diseño y producción de escudos faciales en 3D, logrando reducir el tiempo de elaboración de 45 minutos a 45 segundos por unidad.

En esta misma línea Valparaíso Makerspace (espacio de experimentación y prototipado de la PUCV) se adjudicó fondos para el rediseño, testeo, validación y fabricación de protectores faciales impresos con tecnología 3D, que serán donados a distintas instituciones de salud pública de la Región de Valparaíso.

Además, la Facultad de Ciencias de la PUCV creó un espacio para aclarar las dudas acerca de toda la información que circula en las redes sociales sobre la pandemia, de manera que puedan realizar recibir información directamente de un científico.

Universidad de la Frontera

Con la colaboración de la UFRO, la Región de la Araucanía logró duplicar la capacidad diagnóstica de la región, a través de dos laboratorios que se encuentran con esta misión desde el 16 de abril, aportando 250 diagnósticos diarios.

Además, la universidad ha puesto a disposición del servicio hospitalario parte de su infraestructura y está aportando con la fabricación de protectores faciales en impresoras 3D, apoyo profesional y en equipamiento para la detección del COVID-19, así como en evidenciar la trazabilidad y aportar con conocimientos a la toma de decisiones.

Por su parte, un importante voluntariado de estudiantes está colaborando en atención clínica.

Universidad de La Serena

Un grupo de académicos y funcionarios de la ULS organizó la iniciativa C19-ULS-3D+, que activó una cadena solidaria permitiendo fabricar escudos faciales para el personal de salud de la Región de Coquimbo.

A esta iniciativa se sumó una campaña de voluntarios de las facultades de Ciencia y de Ingeniería que, en 14 días, fabricaron 600 escudos faciales que fueron entregados en instituciones de salud pública en comunas de La Serena, Coquimbo, Ovalle, Andacollo, Monte Patria y Combarbalá.

Por otro lado, puso en marcha la campaña comunicacional #QuedateEnCasa #VuelveALeer, que busca convertir el tiempo de cuarentena preventiva en un espacio para fomentar la lectura de obras clásicas o contemporáneas, de la literatura universal y chilena.

Universidad de Magallanes

Esta institución desde mediados de marzo puso a disposición de la autoridad regional los recursos universitarios necesarios para combatir la pandemia. Primero fue el edificio del Centro Asistencial Docente y de Investigación (CADI-UMAG) que, desde el 30 de marzo, funciona como el laboratorio de diagnóstico del Covid-19 a nivel regional. Luego se sumaron los departamentos de Ingeniería en Computación y Terapia Ocupacional que convocaron a sus docentes y estudiantes para fabricar insumos de protección al personal de salud. Recientemente, la institución traspasó el primer recinto externo al campus central, en caso de una eventual demanda hospitalaria.

Universidad de Santiago de Chile

La Universidad de Santiago también se sumó al apoyo brindado a los municipios y desarrolló un sondeo que tiene por objetivo que los vecinos proporcionen, voluntaria y diariamente, información sobre su condición de salud a los alcaldes de sus comunas. Esto permitirá que los ediles tomen decisiones más efectivas para evitar la propagación de la pandemia.

Por otro lado, los Departamentos de Ingeniería Eléctrica, Ingeniería Mecánica y la Facultad de Ciencias Médicas de esta universidad, han desarrollado un proyecto para reconvertir equipos médicos en ventiladores mecánicos de alta complejidad. La iniciativa, que ya se puso a disposición del gobierno de Chile, permitiría la adaptación de mil equipos respiratorios CPAP que actualmente se encuentran disponibles en el sistema de salud. La Casa de Estudios estima una capacidad de reconversión de hasta 300 dispositivos mensuales.

Universidad de Valparaíso

El Centro de Diagnóstico e Investigación de Enfermedades Infecciosas de la Escuela de Medicina de la Universidad de Valparaíso está procesando 700 exámenes a la semana de pacientes sospechosos de estar infectados con Covid-19 (unos 3.000 al mes).

Además, esta universidad desarrolló un software que permite localizar a las personas con sospecha o diagnóstico de coronavirus en el territorio, combinando distintas capas de información sanitaria y socioeconómica de los pacientes. El Sistema de Información de Salud Territorial para el Adulto Mayor (Sistam) es un software pionero en Chile, diseñado por el Centro Gerópolis de la UV y se implementa en doce centros de salud familiar de Valparaíso.

Por otro lado, esta universidad integra la primera red internacional que genera evidencia de alta calidad sobre Covid-19. Cuatro docentes y ocho residentes e internos del CIESAL de la Facultad de Medicina evalúan y sintetizan información a diario sobre la enfermedad.

La UV también ha puesto a disposición un servicio de consultas telefónicas odontológicas gratuito y ha producido y está liderando una campaña para entregar 10 mil escudos faciales a los hospitales de Valparaíso, en alianza con la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad Técnica Federico Santa María, entre otras instituciones.

Universidad del Bío-Bío

La Facultad de Ciencias de la UBB puso a disposición de la comunidad del Ñuble un Termociclador PCR en tiempo real, a través del cual el hospital regional logrará duplicar la cantidad de exámenes diagnósticos de COVID-19. Este instrumental de última generación es parte del Laboratorio en Genómica y Biodiversidad de la universidad. Por otro lado, entregó el equipamiento necesario para habilitar una estación de trabajo para la extracción de muestras.

Universidad Técnica Federico Santa María

Algunas de las iniciativas que está desarrollando la UTFSM es la fabricación de protectores faciales, ventiladores mecánicos y un monitoreo ambiental que se hará al inicio del invierno para determinar el impacto de la contaminación atmosférica en la expansión de la enfermedad.

Además, la UTFSM ha entregado ayuda en: la elaboración de escudos faciales mediante un sistema de inyección de plástico que permite agilizar su producción, el diseño de una tórula que se puede desarrollar en Chile para realizar exámenes de COVID-19 y la creación de un prototipo de caja de aislamiento para ofrecer mayor seguridad al personal en el proceso de intubación endotraqueal en pacientes críticos.

Universidad Tecnológica Metropolitana

La Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), mediante su Programa de Prospectiva e Innovación Tecnológica, ProteinLab, el Programa de Institucional de Innovación, Innova UTEM e Ingeniería 2030 UTEM, se propuso fabricar pantallas de protección facial para el personal médico y de atención al público en hospitales y centros de salud. El compromiso fue aportar con 3 mil protectores faciales.

Apoyo a estudiantes

La reacción de las IES frente a la pandemia ha sido rápida; han puesto a disposición los saberes de sus académicos para generar cápsulas informativas, columnas de opinión, aportando consejos y recomendaciones para afrontar la situación que se vive a nivel mundial.

Pero, además, y más allá de la contribución que están haciendo a la sociedad en su conjunto, han logrado proteger y garantizar la continuidad de la formación académica del estudiantado a través de protocolos y la aplicación de sistemas de enseñanza virtual.

La mayoría de las instituciones están entregando becas de conectividad y chips telefónicos para que sus estudiantes puedan seguir formándose en línea. Algunas incluso han provisto a parte del estudiantado de computadores en los casos que ha sido necesario. También se están implementando programas de apoyo para acceder a las clases online.

Chile figura segundo en Latinoamérica en investigación científica

La prestigiosa revista Nature colocó a Chile en su ranking 2019 como el segundo país de Latinoamérica con mayor producción científica publicada en un grupo seleccionado de 82 revistas científicas de alta calidad. Además, se encuentra en el lugar 33 de los 50 países que más publican a nivel mundial. Los datos de Nature Index 2019 se basan en la información del registro de esta publicación entre 1 de enero de 2018 y el 31 de diciembre 2019.

El índice de Nature contabiliza para Chile actualmente 443 publicaciones, que pueden incluir tanto artículos como contribuciones a éstos, difundidos por investigadores del país. Esto es, se consideran tanto estudios liderados por chilenos e instituciones nacionales, como aquellos en los que participan colaborando con un grupo internacional.

Los principales países con los que se ha trabajado de manera colaborativa son Estados Unidos (23%), Alemania (10%) y Reino Unido (7%). Y las temáticas más publicadas están vinculadas a áreas de conocimiento como Ciencias Físicas (80%), Ciencias Biológicas (22%) y Ciencias Medioambientales y de la Tierra (18%).*

Una de las investigaciones emblemáticas en astronomía correspondió a los astrónomos Mario HamuyPremio Nacional de Ciencias Exactas de Chile (2015), y José Maza, Premio Nacional de Ciencias Exactas (1999). La investigación, que proponía un novedoso método para medir la distancia entre las estrellas, llevó el nombre de «Una estrella asintótica de rama gigante en el sistema progenitor de un tipo de supernova» y fue el sustento para el descubrimiento que años más tarde realizó el astrónomo Brian Schmidt, quien obtuvo en 2011 el Premio Nobel de Física tras descubrir que el Universo se estaba expandiendo de manera acelerada.

Investigadores de instituciones pertenecientes a Learn Chile, provenientes de la Universidad Técnica Federico Santa María (94 publicaciones) y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (29 publicaciones), han realizado significativos aportes en materia Ciencias Físicas y Biológicas, principalmente.

Nature Index es una base de datos elaborada por Nature Research con artículos publicados en revistas científicas de alta calidad, que difunde los resultados de su ranking año a año, desde 2014. Las revistas evaluadas abarcan menos del 1% de las publicaciones que cubren Ciencias Naturales y Exactas en la Web of Science (WoS), pero representan cerca del 30% del total de citas de las revistas científicas en estas áreas de conocimiento.

*Los porcentajes provienen de categorías no excluyentes.